El Sistema de Nombres de Dominio de Internet llamado DNS está constituido por una red de servidores encargados de traducir las direcciones IP a nombres que resultan más familiares y fáciles de recordar para las personas. Estos servidores, llamados servidores DNS, emplean programas especializados que implementan protocolos de comunicación para mantener y actualizar la información referente a las direcciones IP asociadas a los nombres de dominio y comunicar estos datos a las computadoras que así lo requieran desde cualquier punto de Internet. Los servidores DNS realizan esta tarea de manera distribuida y jerárquica debido a que el volumen de información de las direcciones IP y los nombres de dominio de todas las computadoras en Internet es muy grande y el acceso a ellos es requerido a cada segundo por miles de usuarios.